LOS BENEFICIOS DE PRACTICAR UNA ACTIVIDAD FÍSICA
En la actualidad parece claramente demostrado que mientras que el sedentarismo supone un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas, entre las que destacan las cardiovasculares por representar una de las principales causas de muerte en el mundo occidental, el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios, tanto físicos como psicológicos, para la salud.
Queremos fomentar, impulsar y aportarte ideas para que tu vida sea más activa. Porque todo movimiento cuenta y suma. Porque un estilo de vida activo tiene grandes beneficios para tu salud. Te verás y te sentirás mejor. Adapta la actividad física a tus rutinas y así genera un hábito cotidiano.
Beneficios:


Aquí van algunas ideas:
- En el tiempo libre: participa de actividades recreativas y deportivas. Así disminuyes el tiempo frente a la tele y pantallas del teléfono y videojuegos.
- En el transporte: de a poco sustituye total o parcialmente el uso de vehículos, mejor usa el “transporte activo” como caminar o andar en bicicleta. También puedes dejar estacionado el auto más lejos del destino o bajarte unas paradas antes del ómnibus. Así contribuyes a disminuir el sedentarismo.
- En el trabajo y estudio: agrega pausas activas, es decir recesos con movimiento. Sube y baja escaleras, camina a buscar el almuerzo o la merienda en vez de solicitarlo por teléfono. Así sumas pasos a tu jornada.
- En el hogar: realiza las actividades de limpieza y orden de la casa, jardinería, lavar el auto y sacar a pasear al perro. Así estás beneficiando tu salud.
- En el tiempo libre: participa de actividades recreativas y deportivas. Así disminuyes el tiempo frente a la tele y pantallas del teléfono y videojuegos.
- En el transporte: de a poco sustituye total o parcialmente el uso de vehículos, mejor usa el “transporte activo” como caminar o andar en bicicleta. También puedes dejar estacionado el auto más lejos del destino o bajarte unas paradas antes del ómnibus. Así contribuyes a disminuir el sedentarismo.
- En el trabajo y estudio: agrega pausas activas, es decir recesos con movimiento. Sube y baja escaleras, camina a buscar el almuerzo o la merienda en vez de solicitarlo por teléfono. Así sumas pasos a tu jornada.
- En el hogar: realiza las actividades de limpieza y orden de la casa, jardinería, lavar el auto y sacar a pasear al perro. Así estás beneficiando tu salud.